Hace ya algunos días que el Ayuntamiento de Algarrobo presentó una nueva iniciativa destinada a formar a las mujeres de nuestro municipio en las artes de la defensa personal. Como la propia alcaldesa Natacha Rivas expuso durante la rueda de prensa de presentación del evento y también aparece recogido en la propia página web del consistorio, el equipo de gobierno justifica esta iniciativa como “Una de las medidas con las que queremos contribuir, es la de promover una actividad física de autoprotección y desarrollar una condición física mínima necesaria a través de CURSOS DE DEFENSA PERSONAL PARA MUJERES, cuya finalidad será de prevención antes posibles agresiones para dar seguridad a las mujeres en situaciones de violencia, siempre con fines defensivos y de disuasión.” Se pone, pues, en marcha una iniciativa cuanto menos peculiar con la que el equipo de gobierno dice querer contribuir a acabar con la lacra de la violencia doméstica.
Las jornadas que se celebrarán a lo largo del presente mes de noviembre estarán destinadas a formar a las mujeres de nuestro municipio en la defensa personal y para ello se realizarán sesiones los días 4, 6, 11, 13 y 18 de Noviembre (10 horas prácticas distribuidas en sesiones de dos horas por semana, martes y jueves).
Las jornadas que se celebrarán a lo largo del presente mes de noviembre estarán destinadas a formar a las mujeres de nuestro municipio en la defensa personal y para ello se realizarán sesiones los días 4, 6, 11, 13 y 18 de Noviembre (10 horas prácticas distribuidas en sesiones de dos horas por semana, martes y jueves).
A lo largo de nuestro post encontraréis nuestro posicionamiento respecto a esta iniciativa y como excelente mensaje clarificador de nuestra propuesta os proponemos el visionado del siguiente corto titulado “mamás y papás”, una magnifica ejemplificación de cómo se transmite, se asume y se ve como algo cotidiano un hecho tan grave como la violencia doméstica; y dónde hay que actuar para empezar a atajar el problema. La redacción de algarrob@lternativo advierte de la dureza del siguiente video que puede herir la sensibilidad de algun@s espectadores.
MAMÁS Y PAPÁS - MUMMIES & DADDIES (2008) - video powered by Metacafe
No podemos negar que desde algarrob@lternativo nos ha parecido cuando menos sorprendente esta iniciativa por no calificarla como surrealista e incluso circense. La propuesta planteada por nuestros gobernantes viene a ser como enseñar artes marciales a las niñas que sufren ablación para defenderse ante tal atrocidad, como si los antitaurinos se dedicasen a afilar las astas de los toros como medida para acabar con la fiesta nacional, o como si el Gobierno formara a las fuerzas del Estado en la fabricación y colocación de bombas para acabar con ETA.
Por desgracia en nuestro país la violencia doméstica es más frecuente de lo que debiera y en los últimos tiempos ha tenido una publicidad exagerada (que no quiere decir que no sea merecida por la importancia del suceso sino que es mayor de la que se hacía hace 10 ó 15 años cuando también existía pero no se hacían públicas como hoy día) fomentada por los poderes públicos como una forma de hacerla presente en la vida social de los ciudadanos y por tanto como medida de concienciación. Sin embargo, no creemos que enseñar defensa personal a las mujeres sea, no ya la mejor solución, sino ni tan siquiera una ligera opción que una entidad pública de la importancia que representan la Diputación de Málaga y un Ayuntamiento como el de Algarrobo debiera plantearse.
La solución a este problema no radica en convertir a las víctimas potenciales de esta lacra en las Jennifer López de “Acosada”, ni en expertas samuráis de “aikido” (que por si alguien desconoce esta arte marcial consiste en utilizar la violencia que tu agresor emplea sobre ti para que se vuelva contra él y poder defenderte de su ataque); porque una vez más lo que hacemos es añadir a la ya maltrecha psicología de una mujer maltratada la carga psicológica que supone la opción de saberse con la capacidad y posibilidad de hacer frente a su agresor y defenderse de él, cuando las posibilidades de realizar esa defensa en la situación de riesgo es prácticamente nula, lo que puede suponer una dura frustración para ellas.
Resulta muy curioso ver como a todos los niveles políticos y administrativos las actuaciones se centran en la mujer como llave para evitar esas condenables agresiones y nos olvidamos de quienes realmente son los auténticos ejecutores de la acción, los verdaderos culpables y auténticos verdugos que acaban con la vida de sus parejas: los HOMBRES.
Es realmente llamativo darse cuenta como apenas existen medidas enfocadas a trabajar con los agresores y prevenir posibles situaciones de riesgo trabajando con el sector poblacional que supone un potencial agresor en un futuro. Las escasas iniciativas destinas a la formación y concienciación del sector masculino para evitar estas futuras agresiones, han dejado toda la responsabilidad en manos de las mujeres que cada vez se sienten más solas e indefensas ante sus agresores y ante el propio sistema que no les garantiza su seguridad. Como siempre olvidamos también actuar sobre las nuevas generaciones y concienciarlas desde el ámbito de la educación ya que estas generaciones serán la futura sociedad de nuestro pueblo, ciudad o país.
Por eso, desde nuestra redacción opinamos que los esfuerzos deberían encaminarse a realizar esas iniciativas de formación cultural del sector masculino de nuestro municipio o de la población escolar, así como de refuerzo moral hacia las mujeres que en muchas ocasiones se ven psicológicamente discapacitadas frente a la fuerza psicológica de su agresor. Como decimos la mejor solución a los problemas casi siempre viene desde la prevención; no obstante, si nuestro Ayuntamiento estimaba tener una necesidad u obligación moral para con las mujeres maltratadas, quizás lo más acertado hubiese sido formar a sus ciudadanas no en la violencia como respuesta a la violencia, sino en la necesidad de denunciar con la mayor premura posible; en la concienciación de quien nos pega, nos maltrata y nos agrede física, psíquica o verbalmente no es merecedor de nuestro amor, nuestro cariño ni nuestra estima. Que quien levanta un solo dedo contra nosotr@s no se merecen nunca una segunda oportunidad y que desde luego quien les puede ayudar a recuperarse como personas no somos nosotr@s sino personas y profesionales especializados en terapias específicas para ellos.
No dudamos de las buenas intenciones con las que seguramente desde los responsables de nuestro equipo de gobierno se haya organizado esta propuesta, sin embargo consideramos no alcanza la seriedad con la que este delicado tema debe ser tratado y desde luego, ni mucho menos, vendrá a aportar solución alguna a la manifiesta violencia doméstica que por desgracia existe en nuestra sociedad.
Leer más...
MAMÁS Y PAPÁS - MUMMIES & DADDIES (2008) - video powered by Metacafe
No podemos negar que desde algarrob@lternativo nos ha parecido cuando menos sorprendente esta iniciativa por no calificarla como surrealista e incluso circense. La propuesta planteada por nuestros gobernantes viene a ser como enseñar artes marciales a las niñas que sufren ablación para defenderse ante tal atrocidad, como si los antitaurinos se dedicasen a afilar las astas de los toros como medida para acabar con la fiesta nacional, o como si el Gobierno formara a las fuerzas del Estado en la fabricación y colocación de bombas para acabar con ETA.
Por desgracia en nuestro país la violencia doméstica es más frecuente de lo que debiera y en los últimos tiempos ha tenido una publicidad exagerada (que no quiere decir que no sea merecida por la importancia del suceso sino que es mayor de la que se hacía hace 10 ó 15 años cuando también existía pero no se hacían públicas como hoy día) fomentada por los poderes públicos como una forma de hacerla presente en la vida social de los ciudadanos y por tanto como medida de concienciación. Sin embargo, no creemos que enseñar defensa personal a las mujeres sea, no ya la mejor solución, sino ni tan siquiera una ligera opción que una entidad pública de la importancia que representan la Diputación de Málaga y un Ayuntamiento como el de Algarrobo debiera plantearse.
La solución a este problema no radica en convertir a las víctimas potenciales de esta lacra en las Jennifer López de “Acosada”, ni en expertas samuráis de “aikido” (que por si alguien desconoce esta arte marcial consiste en utilizar la violencia que tu agresor emplea sobre ti para que se vuelva contra él y poder defenderte de su ataque); porque una vez más lo que hacemos es añadir a la ya maltrecha psicología de una mujer maltratada la carga psicológica que supone la opción de saberse con la capacidad y posibilidad de hacer frente a su agresor y defenderse de él, cuando las posibilidades de realizar esa defensa en la situación de riesgo es prácticamente nula, lo que puede suponer una dura frustración para ellas.
Resulta muy curioso ver como a todos los niveles políticos y administrativos las actuaciones se centran en la mujer como llave para evitar esas condenables agresiones y nos olvidamos de quienes realmente son los auténticos ejecutores de la acción, los verdaderos culpables y auténticos verdugos que acaban con la vida de sus parejas: los HOMBRES.
Es realmente llamativo darse cuenta como apenas existen medidas enfocadas a trabajar con los agresores y prevenir posibles situaciones de riesgo trabajando con el sector poblacional que supone un potencial agresor en un futuro. Las escasas iniciativas destinas a la formación y concienciación del sector masculino para evitar estas futuras agresiones, han dejado toda la responsabilidad en manos de las mujeres que cada vez se sienten más solas e indefensas ante sus agresores y ante el propio sistema que no les garantiza su seguridad. Como siempre olvidamos también actuar sobre las nuevas generaciones y concienciarlas desde el ámbito de la educación ya que estas generaciones serán la futura sociedad de nuestro pueblo, ciudad o país.
Por eso, desde nuestra redacción opinamos que los esfuerzos deberían encaminarse a realizar esas iniciativas de formación cultural del sector masculino de nuestro municipio o de la población escolar, así como de refuerzo moral hacia las mujeres que en muchas ocasiones se ven psicológicamente discapacitadas frente a la fuerza psicológica de su agresor. Como decimos la mejor solución a los problemas casi siempre viene desde la prevención; no obstante, si nuestro Ayuntamiento estimaba tener una necesidad u obligación moral para con las mujeres maltratadas, quizás lo más acertado hubiese sido formar a sus ciudadanas no en la violencia como respuesta a la violencia, sino en la necesidad de denunciar con la mayor premura posible; en la concienciación de quien nos pega, nos maltrata y nos agrede física, psíquica o verbalmente no es merecedor de nuestro amor, nuestro cariño ni nuestra estima. Que quien levanta un solo dedo contra nosotr@s no se merecen nunca una segunda oportunidad y que desde luego quien les puede ayudar a recuperarse como personas no somos nosotr@s sino personas y profesionales especializados en terapias específicas para ellos.
No dudamos de las buenas intenciones con las que seguramente desde los responsables de nuestro equipo de gobierno se haya organizado esta propuesta, sin embargo consideramos no alcanza la seriedad con la que este delicado tema debe ser tratado y desde luego, ni mucho menos, vendrá a aportar solución alguna a la manifiesta violencia doméstica que por desgracia existe en nuestra sociedad.