Un saludo a tod@s nuestr@s amig@s!!Hace ya algunas semanas comenzaron a instalarse por diversas calles de nuestro municipio numerosos carteles de señalización con las denominaciones de aquellas vías donde estaban situados. La mayoría de estas calles en las que se comenzaron a instalar los nuevos sistemas de señalización se encuentran en el entorno de la iglesia parroquial de Santa Ana. Sinceramente esperábamos que este mismo procedimiento se siguiese por el resto de calles de nuestro pueblo, pero pasadas las semanas vemos que no es así.
Lo cierto es que estas nuevas señalizaciones no dejan indiferente a nadie sobre todo si tenemos en cuenta lo aparatosas que son y ese color fluorescente del fondo. Más que un sistema de señalización vial, se asemejan a estandartes colonizadores de aquellos que los conquistadores españoles enarbolaban en las tierras descubiertas durante la conocida como “Era de los descubrimientos” que iniciara Colón con su llegada a América.
Lo que nosotr@s nos cuestionamos después de haber visto tales elementos es si realmente era necesario su instalación. Es decir, que sepamos, a día de hoy, la totalidad de las calles de nuestro municipio tienen su placa nominal en las fachadas de las casas donde se recoge el nombre de la calle quedando debidamente señalizada (y si no lo tienen todas las calles, al menos sí que la tienen aquellas donde se han instalado las nuevas). Por tanto, ¿para qué añadir otra señalización más? ¿para qué gastar dinero en hacer algo que ya está hecho y de lo que no estamos carentes?. Lo cierto es que no encontramos argumentos para explicar tal actuación, a menos que estén dentro de alguna subvención concedida a nuestro consistorio para mejorar la señalización en nuestro municipio, puesto que al tiempo que se han instalado estas señalizaciones de las calles se han instalado también otras señalizaciones en los principales monumentos como son la Iglesia, la ermita de La Virgen de Las Angustias y la Ermita de San Sebastián. Señalizaciones que también tienen su miga sobre todo en los textos explicativos que a veces más que informar desinforman. Tal vez, iban incluidas en el lote y ya que las tenían pues nada, a colocarlas, que como no pasan desapercibidas así al menos parece que hacen algo y l@s vecin@s no se pueden quejar de que no están trabajando por el pueblo.
Pero lo peor de todo es que no queda ahí la cosa. Lo que más nos sorprende es cuando nos fijamos en el nombre de las calles que los citados rótulos contienen. ¿A quién le han preguntado el nombre de las calles? ¿De qué callejero municipal han obtenido el nombre de estas calles? Sinceramente, y leyendo el nombre de algunas de ellas, nos tememos que la denominación de las vías que han sido rotuladas en estas señalizaciones han sido realizadas de forma poco seria y rigurosa, atendiendo seguramente a la percepción personal de algún miembro del Equipo de Gobierno poco conocedor del significado y nombre real de las calles.
Por un lado encontramos en una de las señalizaciones el nombre de “C/ río del molino”, calle que evidentemente no existe como tal puesto que su nombre real es “C/ del río” (e incluso sin el artículo “del”, C/ río, puesto que hubo una época en la que se eliminaron los artículos del nombre de las calles). Pero no es el único error que encontramos, peor aún es el caso de “C/ Pilar” que ha sido rebautizada por nuestros gobernantes como “C/ Pilar Alto”. Sí que es cierto que ese pilar, situado junto al supermercado Coviran, es conocido por l@s vecin@s de Algarrobo como Pilar Alto (por cierto, recientemente reformado con gran acierto, hemos de reconocerlo), en contraposición al pilar situado en C/ Derechos Humanos cercano a la Farola. Sin embargo esa acepción es popular, ha sido una denominación creada de forma popular por l@s ciudadan@s para distinguir una fuente de otra pero que no ha tenido nunca una repercusión en el nombre oficial de la calle que sigue siendo C/ Pilar, sin el adjetivo Alto. Pilar Alto hace referencia al elemento en sí y no a la calle aunque ellos parece haber extrapolado sin base alguna una denominación popular al nombre oficial de una vía. Quizás piensen que eso de cambiar el nombre a una calle es tan simple como denominarla como a uno se le antoje y queriéndole conferir el significado que cada uno considere oportuno, pero no es tan fácil. Esta dicotomía nominal de las calles puede llevar a confusión, inducir a errores y causar más molestias de las que podamos imaginar. Designar con un nombre a las calles no tiene otro objetivo que el de identificar los lugares y facilitar la localización de casas y personas; pero si se producen estos errores, quizás no nos lleguen las cartas correctamente o adoptemos una dirección incorrecta e inexistente en nuestros documentos oficiales como DNI, declaraciones de la renta… que luego no coincidirán con los documentos oficiales, como empadronamientos, que podamos obtener de nuestra administración local.
Además, en otra de las calles, C/ Francisco Ariza Portillo, se utiliza la abreviatura del nombre propio “Fco.” en el rótulo que lo contiene. El uso de las abreviaturas en placas y rótulos oficiales no es recomendable ya que es comparable al uso de nombres hipocorísticos, es decir, que sería similar a haber puesto “Paco” en lugar de “Fco.”.
Si a algún concejal o miembro del Equipo de Gobierno se le ha ocurrido la brillante idea de introducir el populismo en las denominaciones de las calles, tal vez debería informarse antes sobre cómo hacerlo y utilizar los trámites y cauces oficiales para ello y promover una modificación del nombre de las calles antes de cometer irregularidades como estas. Por favor, un poco de seriedad que la imagen de nuestro pueblo está en juego y con ella la de sus vecin@s.

