
Hola una vez más blogger@s,
Hace varios días, algunos medios de comunicación provinciales (Diario Sur, la Opinión de Málaga), se hicieron eco de la noticia en la que se solicitaba la inclusión de 18 pueblos de la comarca de la Axarquía, en el Decreto de Sequía elaborado por la Junta de Andalucía y que ya funciona para la zona occidental.
Con esta inclusión en el Decreto se persigue conseguir paliar la situación de sequía que atraviesa el pantano de la Viñuela, que se encuentra a un 10% de su capacidad, para el consumo humano y el uso de riego en la agricultura gracias a la aportación que se hará desde la zona occidental de la provincia y desde la propia capital, y a varias obras para el aprovechamiento de aguas subterráneas.
La medida que fue anunciada por el Director General de la Cuenca Mediterránea Andaluza (CMA), Antonio Rodríguez Leal y la Delegada de Medio Amiente Remedios Martel, al ser ambas entidades las que conforman la presidencia del Comité de Gestión de la Axarquía, quizás esté dotada de más buena intencionalidad que de eficacia. Ellos mismos reconocieron que la realización de infraestructuras para el aprovechamiento de los recursos subterráneos no representaría ningún problema (de hecho ya se habló de determinadas partidas económicas asignadas para ello), sin embargo, el trasvase de agua desde la zona occidental hasta la Axarquía presenta mayor número de obstáculos. Para poder llevar a cabo este trasvase se debe contar con el permiso de las empresas de agua de Málaga Capital y la zona occidental de la provincia y esto ya no parece tan factible.
El Ayuntamiento de Málaga ya se ha apresurado a decir que la capital no cuenta con la suficiente reserva hídrica como para poder ceder agua al pantano de la Viñuela. Pero como bien recordó el director del CMA, la Axarquía ha estado varios años trasvasando agua (una media de 20 hectómetros) a la capital malacitana cuando disponía de unas buenas reservas, ahora que se ha dado la vuelta a las tornas es el momento de que el proceso se invierta y se garantice la equitatividad solidaria entre ambas zonas. Esta postura del consistorio malagueño demuestra una vez más la mala gestión que los políticos realizan en la mayoría de los casos de las situaciones importantes, dado que en aquellos años en que Málaga atravesó una fuerte etapa de sequía y escasez de agua, comenzó a recibir este aporte extra desde nuestra comarca que ayudó a paliar aquella situación; y en vez de ponerse manos a la obra y comenzar a realizar infraestructuras que garantizasen el aprovechamiento de los recursos hídricos y poder así evitar que volviese a producirse necesidad de agua en tiempos de escasez, se durmieron en los laureles y se acostumbraron a vivir y derrochar el agua que recibían desde la Axarquía. Así, cuando nos tocó a nosotros vivir en la sequía (algo que no debe pillarnos por sorpresa puesto que el ritmo de gasto de agua por necesidad propia de la comarca y por el trasvase a la capital no podía ser sostenible por mucho tiempo dado que las lluvias cada año son más escasas) y la capital dejó de recibir el agua extra de la Axarquía, cogió a Málaga con los calzones bajados y sin la reserva necesaria para cubrir las necesidades de consumo por mucho tiempo.
Evidentemente no podemos negar que el hecho de que Algarrobo haya sido incluido en este Decreto supondrá un beneficio para nuestro municipio aunque como siempre no consideramos que estas sean las medidas más adecuadas. Los trasvases no son más que “pan para hoy y hambre para mañana” y un modo de pasarse los problemas de unas zonas a otras y un gasto elevado de dinero que podría emplearse en otras infraestructuras más provechosas para paliar la sequía.
Nos resulta insultante ver como se culpa de este problema a los agricultores a los que se acusa de malgastar cantidades ingentes de agua por no aplicar sistemas de riego más ahorrativos como la aspersión, el goteo o sistemas de riego computerizados, en contra del riego por inundación; y sin embargo nuestros políticos no ven que el problema también es por culpa de otros factores entre los que estamos los propios ciudadanos y sin embargo no hacen nada por evitarlo.
Los políticos de turno llaman la atención a los agricultores por el gasto de agua mientras ellos siguen aprobando la construcción de grandes y extensos campos de golf (a los que sí se encargan de garantizar que les llegue el agua de las depuradoras porque al parecer importa más que les llegue a ellos que a nuestros agricultores), llenan las piscinas de sus mansiones y chalets con litros de agua potable, riegan los parques y jardines públicos de nuestros pueblos y ciudades con agua potable…
Lo que no es comprensible es que después de más de 20 años en que se idearon las primeras viviendas inteligentes en las que el agua se reutilizaba para diversas acciones, a día de hoy, en pleno siglo XXI, nuestros políticos no hayan legislado (como ya han hecho con las placas solares) sobre la adecuación de infraestructuras para el ahorro del agua en las viviendas y nosotr@s sigamos lavando platos con agua potable, fregando los suelos con agua potable, lavando la ropa con agua potable, llenando las cisternas de nuestros wáter con agua potable, duchándonos con agua potable, regando nuestros jardines con agua potable, baldeando nuestras casas y calles con agua potable, etc, etc.; mientras en el mundo existen personas que no tienen acceso al agua potable y mueren deshidratad@s o a causa de infecciones por beber agua de charcos y pozos no potables.
Así que por favor, concienciémonos tod@s un poco y pongamos al menos algo de sentido común a todo esto que el agua no es eterna y quizás un día no muy lejano sea un bien más cotizado que el petróleo.
