Hola a tod@s!!A día de hoy resulta improbable pensar que nadie que viva en nuestra comarca no haya conocido la noticia relacionada con la supuesta trama de corrupción urbanística que ha azotado de lleno a la población axárquica de Alcaucín, y que ha supuesto el ingreso en prisión de su alcalde, y de paso también ha salpicado a la propia Diputación malagueña por la implicación de un técnico del área de arquitectura del propio ente supramunicipal.
A raíz de este hecho, l@s vecin@s de la comarca y los propios medios de comunicación han volcado sus miradas hacia otras localidades axárquicas buscando similitudes con la situación de Alcaucín y no han faltado comentarios, incluso en nuestro propio pueblo, donde se hablaba sobre las posibles irregularidades urbanísticas que se han podido producir a lo largo de estos años en toda nuestra comarca.
Lo cierto es que desde algarrob@lternativo no hemos querido entrar a comentar estas noticias y realizar elucubraciones sobre la posibilidad de que esa misma situación se pueda dar en otras localidades (entre ellas la nuestra) dado que opinamos es un tema de enorme delicadeza y en la que en la medida de lo posible debemos evitar las frivolidades y hablar con el suficiente conocimiento de causa y certeza puesto que cualquier comentario respecto a la legitimidad o no de una determinada actuación puede convertirse en una denuncia que afecte directamente a la honorabilidad de las personas implicadas.
Sin embargo, el pasado sábado 7 de marzo nos despertábamos con una interesante noticia publicada en un diario de tirada nacional (El País) donde informaban que “La justicia investiga el urbanismo de 18 de los 29 alcaldes de la Axarquía”; y para más sorpresa encontramos en el cuerpo de la noticia que entre esos pueblos está Algarrobo y por tanto nuestro exalcalde Enrique Rojas.
En algarrob@lternativo somos de la opinión que debe prevalecer el derecho a la presunción de inocencia por lo que no pretendemos ni deseamos que este post se convierta en un juicio popular hacia la anterior corporación y la labor urbanística que hayan podido desarrollar durante su labor de gobierno en los últimos 24 años.
No obstante no podemos obviar algunos aspectos y reconocer que es digno de mención ver como la mayoría de esos alcaldes/as implicados en esta investigación pertenecen al PSOE (partido que casualmente dirige las riendas de Diputación) aunque su presidente quiera negar lo evidente argumentando que hasta ahora los únicos procesados y condenados por irregularidades urbanísticas pertenecientes a Diputación son miembros del Partido Popular (PP).
Por otro lado no deja de ser curioso ver como cada vez que sale a la luz un tema sobre corrupción política (ya sea urbanística, económica o cualquiera otra índole), los partidos se apresuran a expulsar a las personas imputadas como si ello pudiese eximir de cualquier responsabilidad al propio partido. Sin embargo, resulta incomprensible pensar que la situación que se ha venido produciendo en Alcaucín haya podido pasar desapercibida para la administración provincial y más aún para su propio partido (cuando l@s ciudadan@s de a pie ya habían advertido estas situaciones no sólo en este municipio, sino además en varios más).
Buscar responsabilidades en este momento es un acto harto difícil, pero resulta cuanto menos sorprendente que se haya podido llegar a esta situación sobre todo cuando se supone existen unos mecanismos de control que deben velar porque casos como este no sucedan y que indudablemente, visto lo visto, no han cumplido su función. Pero no hemos de olvidar que ligados a estos mecanismos de control deben existir unos responsables que deberían haber actuado y evitado que este tipo de anomalías se hubiesen producido con mayor anterioridad y a los que también se les debería exigir su parte de responsabilidad.
No obstante, como hemos dicho anteriormente, debemos ser lo suficientemente cautos como para no acusar ni juzgar a nadie con premura y ligereza; y dejar que las investigaciones emprendidas sigan su curso para que sean ellas las que determinen las responsabilidades que cada uno pueda tener.